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Tour de Qinghai Lake: primera victoria de 2018 (etapa 12)

TOUR OF QINGHAI LAKE 

Nicolas Sessler, Adrián González, Dani López, Álvaro Robredo y James Mitri estarán a las órdenes de Dario Hernández para afrontar una experiencia novedosa para todos ellos. La principal dificultad de la prueba china será la altitud con cotas superiores a los 4000 metros de altura sobre el nivel del mar.

El Burgos BH se traslada un año más a China para disputar una de las carreras de referencia del continente asiático, el Tour of Qinghai Lake. Del 22 de julio al 4 de agosto, trece jornadas y más de mil ochocientos kilómetros divididos en siete etapas llanas y otras seis de montaña que combinarán media y alta montaña. El pelotón estará integrado por veintidós equipos de los cuales cinco pertenecen a la categoría Continental Profesional.

Adrián González nos cuenta la carrera día a día desde dentro.

Burgos BH | Fotografía: TDQL

Las tres primeras jornadas en China sirvieron para que Dani López se reincorporase a la competición tras su dura caída en el Tour de Bélgica. El gallego buscó sus opciones sin demasiada fortuna en las dos primeras jornadas que presentaban un perfil llano sin desniveles importantes. En la primera consiguió un decimosexto puesto que mejoró el día siguiente siendo decimocuarto. Por otro lado, Nicolas Sessler sumó bonificaciones en la primera etapa situándose séptimo en la general, una dinámica que no pudo mantener en las dos siguientes jornadas.

Primer contacto con la altura. No pasamos de 2700 m, pero se nota mucho. Hay que medir los ataques, la respiración, al salir a los ataques toca medir más de lo normal; si te cebas luego lo pagas.

Durante la segunda se pudo rodar relativamente más fácil dentro del circuito que se acabó resolviendo en un sprint muy rápido".

El mal de altura comenzó a hacer mella en el pelotón que rozaba los 4000 metros en la única ascensión de la jornada al ecuador de la etapa y fue en esta tercera etapa cuando las diferencias se multiplicaron significativamente. Álvaro Robredo consiguió mantenerse entre los mejores pasando el puerto con el grupo de cabeza para ser, finalmente, trigésimo en la etapa que unía Duoba y Guide. 

"Primera etapa dura. A mitad de etapa subimos un puerto precioso de 30km pero duro. Te ahogas al pasar los 3000 m y coronas a casi 3800 m. Arriba, un templo budista rodeado de yaks en las praderas".

La cuarta etapa dejó la primera baja para el equipo con Sessler llegando fuera de control. A pesar de la actitud combativa del brasileño en las primeras etapas, la altitud le jugó una mala pasada. Dos puertos programados para esta jornada y como señalaba González, "día de buscar la grupeta buena" para pasar la etapa de la mejor manera posible.

Con 234 kilómetros por delante, el pelotón afrontaba la segunda etapa más larga del Tour de Qinghai Lake 2018. En las inmediaciones del Lago Qinghai, el aire incomodaba a los corredores que iniciaban una lucha encarnizada por mantener las posiciones cabeceras. Abanicos, nervios y caídas que, por fortuna, los corredores del Burgos BH pudieron evitar. El paso de la única dificultad de la jornada rebajó una tensión que redujo el pelotón a la mitad de corredores en su llegada a Bird Islet.

En meta, Dani López consiguió el mejor resultado hasta el momento siendo octavo, con González decimoprimero y Robredo decimosexto, puestos que sirvieron para ser el mejor equipo de la jornada

"Día larguísimo... El traslado posterior a la etapa quedará en mi memoria, ¡vaya aventura! 290km de bus en 6 horas cruzando montañas por el Tíbet por caminos de tierra".

Etapa reina; día para escaladores. Tras un largo desplazamiento en la jornada anterior, los corredores debían enlazar dos cotas de categoría especial que les llevarían a los 4120 metros de altura. Sin referencias claras para la montaña, Mitri y González fueron los más rápidos del equipo castellano en completar los 60 kilómetros de etapa a dieciséis minutos y medio del vencedor, Hernán Aguirre (Manzana Postobón).

Vuelta a la relativa normalidad. La séptima etapa unía Qilian y Menyuan con un recorrido de escasos 170 kilómetros y se presentaba como una nueva oportunidad para sprinters. Con un inicio algo ajetreado y pese a la intención de muchos equipos de mover la carrera, se produjo una fuga pequeña de tres unidades. El equipo del líder controlaba y a falta de 60 kilómetros la avanzadilla fue neutralizada. Vuelta al inicio: ataques sin tregua en un pelotón comandado por la escuadra colombiana.

Finalmente, y tal y como se preveía, la carrera llegó al sprint con victoria para el rumano Eduard Michael Grosu del Nippo - Vini Fantini. López, en "un peligroso sprint picando hacia abajo", en palabras de González, repitió la decimosexta plaza de la primera etapa.

Superada la primera mitad de la ronda asiática, los cuatro corredores del equipo encaraban la jornada más larga de la vuelta con 237 kilómetros. Dos puertos de segunda categoría al inicio y la presencia en fuga de hombres importantes marcaron un inicio de etapa especialmente rápido (49 km/h de media final). Los fugados, superadas las dos cotas de la jornada, continuaron tratando de poner en aprietos al equipo del líder, que no dio tregua al pelotón hasta ver neutralizados a los dos corredores destacados en la general. Con cuatro escapados todavía por delante y terreno favorable hasta la meta situada en Zhangye los equipos de los hombres rápidos asumieron el control de una etapa zanjada al sprint. Grosu, campeón nacional rumano, se llevó de nuevo el gato al agua. Dani López, mejor Burgos BH, no pudo pasar de una vigésima posición que tratará de mejorar en las —previsiblemente— cinco volatas restantes.

Con las mayores altitudes ya superadas, el pelotón del Tour de Qinghai Lake se enfrentaba a una jornada tranquila marcada por las altas temperaturas del Desierto de Gobi. Con una media superior a los 50 kilómetros por hora en la primera hora y media de carrera, prosperó una fuga tardía alrededor del kilómetro 75 que permitió al pelotón tomarse un respiro. La novena etapa, anterior a la jornada de descanso, vería su desenlace también al sprint. López no tuvo la suerte de su lado y un pinchazo a falta de 15 kilómetros obligó al equipo a trabajar conciencia para reincorporarle al pelotón. Ya en la disputa de la volata el gallego pudo ser noveno viéndose obligado a tocar el freno para evitar la caída unos metros más adelante del triple ganador de etapa en este Tour de Qinghai Lake, Eduard Michael Grosu (Nippo - Vini Fantini).

La décima etapa transcurrió sin demasiada historia. Con una distancia más asequible, de nuevo el calor a penas dio tregua al pelotón que debía completar un recorrido de 124 kilómetros para alcanzar la meta situada en el Desierto de Tengger. Con los cuatro Burgos en el pelotón, López fue el mejor entrando en vigésimo primera posición.

"Etapa calurosa atravesando el desierto, cruzando las dunas y rodando por carreteras estrechas donde se trató de meter cuneta en varias ocasiones, pero sin lograr romper el pelotón".

Un circuito en el área de Zhongwei traería el mejor resultado del Burgos BH hasta el momento. Los casi 50 km/h de media de la decimoprimera no impidieron que el pelotón llegase prácticamente íntegro a la meta. En una nueva llegada masiva, López guiado por sus compañeros pudo lanzar el sprint evitando la caída al otro costado del pelotón. Por escasos centímetros el gallego fue superado por el británico Tipper (Memil - CCN Pro Cycling), logrando un encomiable segundo puesto. 

"Con la buena colocación de todo el equipo ha sido una pena no haber podido rematar. Además, en los metros finales iba por delante de Dani para esprintar entre los cinco primeros y se me salió la cadena".

Tras varias intentonas por lograr la victoria al sprint, Dani López fue el más rápido en la duodécima etapa del Tour de Qinghai Lake. El gallego regresaba a la competición tras una dura caída en el Tour de Bélgica y buscaba resarcirse tras su segundo puesto en la etapa anterior.

Dos operaciones, varios días de recuperación y una concentración en Sierra Nevada. Con el trabajo hecho López llegaba a China: "Me noté falto de ritmo de competición en las primeras etapas. El ritmo de carrera aquí es algo distinto y cuesta estar metido día tras día". Y así lo demuestran los resultados. "Te vas haciendo a la intensidad de la prueba y vas analizando al mismo tiempo los movimientos de los rivales", añade el coruñés.

El segundo puesto en la jornada anterior dejó un sabor agridulce para el equipo que venía firmando varios puestos de honor a cargo del gallego: "Quizá las sensaciones del día no eran las mejores, pero la esperanza nunca se pierde".

Después de una encomiable labor de los compañeros por arropar al gallego, el equipo pudo mantener la colocación en los kilómetros finales. González veía a su compañero progresar desde detrás: "A falta de 5 kilómetros hemos cogido una buena posición y Dani ha podido avanzar por la derecha. Ha estado a punto de quedarse cerrado, pero ha sabido encontrar el espacio".

En los metros finales el gallego se abría hueco para poner el broche a una carrera en la que el equipo no ha tirado la toalla. López, todavía algo incrédulo con su primera victoria como profesional, explicaba el final:

"Cuando me he visto el primero no me lo creía, ni después de celebrarlo. He llegado desde atrás con mucha inercia y ha sido más ajustada de lo que parece. Si la meta hubiera estado 10 metros antes creo que no me hubiera dado tiempo a pasar".

Por último, López no ha querido dejar de agradecer el apoyo recibido: "Me han empujado mucho desde España para que lo peleara. Se notan los ánimos de la gente, el equipo y la familia, y todo esto saca lo mejor de uno mismo".

Con la primera victoria en el bolsillo, el equipo afrontaba la decimotercera y última etapa con la moral alta. Los intentos de escapada no cesaron desde el inicio y por detrás algunos equipos ejercían un control férreo sobre los ataques. Esto marcó un ritmo especialmente alto en los 108 kilómetros de la jornada que se recorrieron en escasas 2 horas. Un día más y tal y como estaba previsto la etapa llegó al sprint donde López (13º) y González (14º) se vieron cerrados en los metros finales.